Hospice Mar del Plata

¿Qué es un Hospice?

La palabra hospitalidad, hotel, hospicio, hostal y hospital derivan todas ellas de una misma raíz latina, hospes que significa “huésped”. El sentimiento cálido entre el anfitrión y el huésped y el lugar donde se experimenta esa relación fue designado con el nombre de hospitium.

El Hospice es  una filosofía de cuidado y a su vez el lugar donde se desarrolla.

El Hospice centra su atención en los síntomas físicos y emocionales del paciente y sus familias más que en la enfermedad terminal.

El objetivo principal es promover una vida alerta, digna y sin dolor por medio de un sistema que es respetuoso con las necesidades individuales.

Las necesidades de las personas moribundas son multidimensionales y requieren el apoyo de diferentes disciplinas que deben compartir la mirada holística (física, psicológica, social y espiritual) de cuidado. Por lo tanto son necesarias diversas habilidades de los médicos, enfermeros, kinesiólogos, trabajadores sociales, auxiliares, consejeros espirituales, sacerdotes y voluntarios especialmente preparados.

El Hospice también apoya a los cuidadores familiares acompañando, guiando y haciéndolos parte de los cuidados del paciente. Se considera la atención al duelo de máxima importancia para los que quedan y sufren por la pérdida de un ser querido.

 

¿Qué son los Cuidados Paliativos? Generalidades

El término “paliativo” deriva del latín “pallium”, que significa capa o manto, usado en la antigua Roma para cubrir a los enfermos cuando la medicina ya no podía ayudar.

Según la definición de la Organización Mundial de la Salud, el tratamiento paliativo es un modelo asistencial que mejora la calidad de vida de los pacientes y de sus familias que se enfrenta a los problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención  y el alivio del sufrimiento por medio de la identificación temprana y correcta evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas, físicos, psicosociales y espirituales.

Cuando una persona se enfrenta  a una enfermedad incurable, progresiva, amenazante para la vida y los tratamientos ofrecen resultados satisfactorios limitados y generan una carga excesiva de disconfort, los cuidados paliativos buscan aliviar el sufrimiento y disminuir el impacto negativo de la enfermedad y los tratamientos agresivos. Son brindados a través de un equipo multiprofesional interdisciplinario y mediante personal voluntario. Dan una respuesta a su dolencia acompañando, cuidando con humanidad, amor, respeto y caridad.

Los cuidados paliativos se realizan a través de una buena comunicación, control adecuado del dolor y otros síntomas físicos, identificación y alivio del sufrimiento, apoyo a la familia antes del fallecimiento y durante el proceso de duelo.

 

Se estima que 1 de cada 3 personas serán diagnosticadas con cáncer  y 2 de ellas serán de países en vías de desarrollo. En el mundo 35 millones de personas necesitarán de cuidados paliativos y 100 millones se beneficiarían de los mismos. (Pacientes y familiares/cuidadores) sin embargo menos del 10% reciben estos cuidados.

El dolor estará presente en el 80% de los pacientes con cáncer en etapas avanzadas y,  a pesar de poder ser aliviados en el 90% de los pacientes con medidas sencillas, 6 de cada 10 pacientes fallecen con dolor y otros síntomas penosos y devastadores. Los opioides como la morfina son un medicamento esencial para el alivio del dolor en los pacientes terminales  y debe ser garantizada su accesibilidad mediante políticas sanitarias que protejan “la declaración de los derechos de los enfermos en la terminalidad” a no experimentar dolor.

 

Dame Cicely Saunders:

El movimiento de las residencias para enfermos terminales y la especialidad de los Cuidados Paliativos que han crecido a partir del mismo, reafirma la importancia de una persona y de sus relaciones. Una investigación bien definida, la atención a los detalles y una experiencia creciente han intentado evitar el aislamiento que muchas personas han sufrido; aislamiento que a menudo se ha visto aumentado por intervenciones inapropiadas. Si las personas saben que son respetadas como parte de la familia humana, el final de la vida puede ser el cumplimiento final de todo lo que ha sucedido con anterioridad”

 

Breve historia  de los Cuidados Paliativos

En Europa, S. IV: aparecen las primeras instituciones cristianas inspiradas en los principios de la caridad evangélica, con el nombre de hospitales y hospicios.

Edad media: los hospicios tenían una finalidad más bien caritativa y atendían principalmente a viajeros y peregrinos que enfermaban. No era posible curarlos a todos y muchos morían sin remedio, lo que hizo de estos lugares un refugio de naturaleza espiritual en primer lugar.

Francia S.XVI-XVII: San Vicente de Paul se volcó al cuidado de los pobres, y promovió la creación de numerosos hospicios para pobres por toda Francia. Es aquí, donde, a mediados del S.XIX se utilizó la palabra “Hospice” refiriéndose al cuidado de moribundos específicamente.

Inglaterra S.XIX: se establece Our Lady´s Hospice en Dublín, liderado por la Madre Mary Aikenhead, también fundadora de las Hermanas Irlandesas de la Caridad.

Al mismo tiempo surge en Prusia la Fundación Kaiserwerth, considerado el primer Hospice Protestante.

En 1872, en Londres, abre sus puertas el St.Luke´s Home for the Dying Poor, también protestante, donde más tarde trabajara Cicely Saunders como enfermera voluntaria.

En 1967, en Londres, Cicely Saunders inaugura el St. Chrispother´s Hospice, considerado el primer hospice moderno, con un enfoque académico, dedicándose también a la investigación y desarrollo profesional, como parte del cuidado integral del paciente. Esto fue imitado por otros dentro del Reino Unido y comenzaron a surgir más y más hospices. Al conjunto de programas elaborados a partir de ahí se lo conoce con el nombre de  movimiento Hospice.

Ya en 1963 Cicely Saunders visita la Universidad de Yale, y a partir de allí se inicia el movimiento Hospice en Estados Unidos.

En 1969, en Estados Unidos, Elisabeth Kübler-Ross publica sus primeros trabajos, que aportan una nueva visión sobre la psicología del paciente y las fases emocionales que atraviesa cuando entra en la etapa terminal de su enfermedad.

En 1974 se inaugura el primer Hospice de América, en Connecticut.

En 1980 en el Reino Unido se crean los primeros equipos de soporte especializados en control de síntomas que trabajan en los hospitales generales.

En 1987 la Medicina Paliativa fue establecida como especialidad en el Reino Unido, y posteriormente en Canadá, Polonia y Australia.

 

En Argentina

En Buenos Aires, 1985 comienza el primer programa de cuidados paliativos, impulsado por la Fundación Prager-Bild, cuya presidente honoraria fue Dame Cicely Saunders.

En septiembre de 1986 se realizó en la Academia Nacional de Medicina en Buenos Aires la Primera Conferencia Internacional sobre Hospice y Cuidados Paliativos.
Marzo de 1985: siguiendo las normas de la OMS, se crea el Programa Argentino de Medicina Paliativa, dirigido por el Dr. Roberto Wenk, siendo la docencia y los cuidados paliativos domiciliarios sus bases fundamentales.
Este programa demostró en nuestro país la posibilidad de atender pacientes con enfermedad terminal en domicilio. La mayoría de estos, eran carentes de cobertura social, y con un nivel socioeconómico bajo.

1990: se realiza en San Nicolás el Primer Curso Internacional de Control de Dolor y Medicina Paliativa contando con la presencia del Dr. Charles Cleeland de EEUU y del Dr. Eduardo Bruera.

1994: Fundación de la Asociación Argentina de Medicina y Cuidados Paliativos (AAMyCP) con el objetivo principal de reunir a todas las personas que trabajan en Cuidados Paliativos con los principios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

2002: Fundación del primer hospice en Argentina, Hospice San Camilo, Olivos, Buenos Aires, y la Fundación Manos Abiertas en Córdoba

2004: Fundación del Hospice Madre Teresa de Luján, Buenos Aires, con especialidad en cuidado domiciliario.

2006: se sientan las bases del Movimiento Hospice Argentina (MHA), cuyo objetivo es promover este modelo compasivo y competente de cuidado, al final de la vida.

2007: Fundación del Hospice Buen Samaritano en Pilar, Buenos Aires